Bolivia da el golpe en Santiago y se impone por 2-1 ante Chile por la octava fecha de las Eliminatorias Sudamericanas. El primero del encuentro lo convirtió Carmelo Algarañaz a los 13 de la primera parte y sorprendió al público local. Sin embargo, el empate llegó sobre el final: a los 39, el arquero boliviano, Carlos Lampe, recibió un pase pero se tiró al piso por lesión. Ante la oportunidad y sin la intervención del árbitro, Eduardo Vargas no falló y se llevó la pelota en soledad para empatar el encuentro transitoriamente de manera insólita.
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