Hasta ahora, el piloto argentino viene invicto de lluvia en sus cinco carreras que disputó, pero en la más cercana a su país, parece que finalmente le tocará. Según el servicio meteorológico, el sábado (día de sprint y clasificación parar el domingo) se esperan chubascos. Para el domingo, lluvia.
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Para Colapinto se tratará de una nueva etapa en su curva de aprendizaje. Es cierto, la lluvia puede caerle incluso peor en Brasil porque se trata de una pista en la que nunca corrió y, si se cumple la previsión, su única tanda de entrenamiento será en piso seco y deberá improvisar ya en carrera con la pista mojada. El trazado de San Pablo entremezcla sectores muy veloces y otros trabados, que pueden generarle un dolor de cabeza si se encuentra con charcos.
Para Franco, además, será más difícil porque en estos tiempos, los comisarios de la FIA suelen detener las carreras de F3 y F2 cuando llueve un poco y eso le saca entrenamiento a los pilotos para cuando llegan a la máxima categoría. Pasó este año en Spa-Francorchamps, donde primero se paró por un verdadero diluvio que no se podía correr, pero después, ya reiniciada horas después, volvió a detenerse todo. El argentino pagó caro una mala puesta a punto y perdió muchas posiciones bajo la lluvia de Bélgica. En Silverstone también tuvo lluvia en el sprint y fue quinto. Más atrás, en 2023, en el sprint de Austria de Fórmula 3 perdió en la largada y, cuando intentaba recuperar, sufrió un despiste para terminar 13°.
Si algo demostró Colapinto desde su llegada a la F1 es una enorme y veloz adaptabilidad a nuevos escenarios. En Brasil tendrá que utilizar otra cuota de su aptitud.
FUENTE: ESPN




