Y es que los lenguajes se diferencian en todos los niveles de construcción, desde los sonidos de cada palabra y letra hasta la sintaxis, pasando por los significados que implican una complejidad, flexibilidad y expresividad sin igual, combinados con una variación intergrupal sin precedentes.

Asimismo, el estudio también diferencia algunas especies de otras y explica que, por ejemplo, los anfibios evitan interrumpirse cuando se comunican. Es decir que esperan a que uno termine de hablar para darle la palabra al otro, por lo que establece un precedente en las conversaciones de este tipo de animales no humanos.

“Es importante entender que los animales domésticos tienen tres maneras de comunicarse con sus dueños: la comunicación auditiva, relacionada a los manifiestos del animal, como ladridos, aullidos y llanto; la olfativa, muy desarrollada en los animales y que interviene en la comunicación entre personas; y, por último, la visual, y que tiene que ver con las posturas”, enfatizó la profesional.

En cuanto al tono de voz que utilizan los seres humanos para hablar con sus mascotas, a pesar de que estos no puedan responder con una comunicación verbal va a tener importancia. “Será en cuanto a la forma de hablar de su dueño, en la entonación, la duración y la intensidad de la voz”, concluyó Ragau.

En conclusión, la investigación se llevó a cabo en cuatro especies diferentes: aves, mamíferos, insectos y anuros (ranas y sapos) para poder entender cómo se comunican entre ellos, compararlos con la comunicación verbal que tienen los humanos y entre los humanos y los animales, con el fin de acortar la brecha entre los animales y las personas y así lograr el entendimiento entre especies respetando los turnos. 

Fuente Infobae

Fuente: http://www.losprimeros.tv/nota/58672/hablar-con-los-animales-el-curioso-metodo-que-propone-la-ciencia.html

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