El imputado fue acusado provisoriamente por el delito de lesiones leves. En ese marco, el Ministerio Fiscal solicitó la prisión preventiva por el plazo de 30 días para resguardar la investigación y evitar riesgos procesales.
Al fundamentar el pedido, la representante del MPF sostuvo que la medida resultaba necesaria para garantizar el normal desarrollo de la investigación, teniendo en cuenta la gravedad del hecho y los riesgos procesales existentes.
Tras escuchar a las partes, el juez hizo lugar a todos los planteos de la Fiscalía, ordenó la prisión preventiva por 30 días y dispuso el traslado de Barraza a una unidad carcelaria.
La teoría del caso
De acuerdo con la investigación, el pasado lunes 13 de julio, alrededor de las 12:00 horas, la víctima, un adolescente de 14 años, se presentó en un domicilio del barrio Nicolás Avellaneda II, en San José (Yerba Buena), para reclamar la devolución de un teléfono celular. En esas circunstancias se produjo una discusión con los ocupantes del lugar. Uno de los involucrados extrajo dos armas de fabricación casera, tipo «tumberas», y entregó una de ellas a Barraza. A continuación, ambos persiguieron al menor y comenzaron a agredirlo con las armas, además de propinarle golpes de puño y patadas en distintas partes del cuerpo.
La víctima logró levantarse e intentó alejarse, pero cayó desvanecida a pocos metros. Los agresores aprovecharon ese momento para continuar golpeándolo en el cuerpo y la cabeza, provocándole lesiones que fueron constatadas médicamente. Alertados por vecinos, efectivos policiales acudieron rápidamente al lugar. Barraza fue aprehendido a pocos metros, en la intersección de las calles Rawson y Juan B. Terán, mientras que su cómplice logró darse a la fuga. El adolescente permanece internado en el Hospital de Niños de San Miguel de Tucumán.




