San Martín ganó, gustó y goleó. Pero, sobre todo, confirmó las señales de Paraná. Recupera más rápido, juega con mayor intensidad y ataca los espacios con Veliez, Cabrera y Arfaras. Orfila pidió convicción y empieza a recibir respuestas. La camiseta fue nueva; la sensación también: este “Santo” comienza a mostrar otra cara con claridad.
Comentarios




