El perro pila: una mascota ideal en vías de extinción | Artes & Vida, Perro pila

Durante la colonia y bien entrado el siglo XX, en casi todas las casas salteñas había un perro de esta raza. Hoy, los peladitos se están extinguiendo. Pero existe un proyecto para salvarlos.

Fortuna, Icha y Félix viven en San Luis. A veces reciben la visita de Ariana. Disfrutan como nadie el sol tibio del otoño que los alivia bastante del frío y, por otro lado, no les daña la piel. Entre los muchos vecinos de su especie que viven en el barrio, los cuatro se destacan porque ya quedan pocos como ellos: su raza está en peligro de extinción. Mónica Cassels es la propietaria de Fortuna, Icha y Félix y es una apasionada investigadora sobre el PERRO PILA: “Esta raza tradicional es una joya, patrimonio viviente de nuestra región. Es un excelente perro y si no lo rescatamos va a desaparecer. Eso sería una tragedia porque el registro arqueológico de estos perros en América tiene 3 mil años. En el NOA, adonde llegó de la mano de los incas antes de la conquista española, ya tiene 600 años de existencia”, precisó la criadora, autora del libro 35 años de perros pila (Fondo Editorial Secretaría de Cultura de la Provincia de Salta).
Si bien no existe un censo que certifique la paulatina desaparición del pila, Cassels afirma que la experiencia avala ampliamente la afirmación: “Lo comprobamos a diario. La gente de mi edad y tal vez algunos más jóvenes se acuerdan de que hasta los años 70 en Salta había muchos pilas. De golpe, al empezar a llegar perros de otras razas, perdieron status y pasaron de ser el perro de la familia del noroeste a ser el perro de los indios y de los criollos pobres. El salteño dejo del lado al pila y prefirió otras razas de moda. En este momento, están en boga el caniche miniatura y el pitbull, por ejemplo”, explicó Cassels.
El 19 de abril pasado se llevó a cabo en Buenos Aires la primera reunión de criadores de perros pila de todo el país. Entre los asistentes estuvo el paleontólogo Sebastián Apesteguía, investigador de las razas caninas domésticas que existieron en América antes de la conquista española. Durante el encuentro, Apesteguía tomó muestras para hacer análisis de ADN comparativos entre perros pila actuales y restos arqueológicos y paleontológicos preservados para su estudio. “Esto es muy interesante porque, en realidad, no se sabe el origen de la raza. Yo adhiero a la teoría de que el pila proviene de África, y que llegó a nuestro continente a través del Pacífico. Perros calvos ha habido desde África oriental hasta el sudeste asiático y todos son muy parecidos a los nuestros”, indicó Mónica Cassels.
En Salta se reconocen dos tipos bien definidos de perros calvos: el pila chaqueño, similar a los ejemplares mexicano y peruano, y el pila andino, que suele ser más puro porque, al mantenerse en las alturas, estuvo más protegido del mestizaje. “Nuestro chaqueño es el perro de extremidades largas y forma de corzuelita, en tanto que el andino es el que tiene las patas cortas y el cuerpo largo en aparente adaptación a la vida en las grandes alturas. Este segundo tipo de pila existe también en las regiones occidentales, desde México a Perú, y de hecho es el más representado en las cerámicas precolombinas”, detalló Cassels.
Fortuna, Icha, Félix y Ariana son pilas chaqueños, pero en todos ellos se notan algunas pinceladas de su larga historia de mestizaje. Los chaqueños son los que más abundan en Salta, aunque en zonas altas como la Puna, San Antonio de los Cobres e, incluso, en los Valles Calchaquíes, hasta hace pocos años se veían numerosos pilas andinos. El mestizaje fuerte comenzó en los años 70 del siglo pasado. Con el objetivo de proteger a esta raza tan particular, criadores salteños crearon un sitio en Facebook llamado Proyecto Perro Pila Argentino. “Allí interactuamos con la finalidad de informar a la gente que tiene perros calvos -que por lo general ya están muy mestizados- acerca de los pasos que pueden seguir para rescatar y restaurar la raza, que ya está en vías de desaparición. Buscamos compensar defectos. Una de las claves está en elegir a la pareja correcta a la hora de la cruza”, explicó Cassels.
En su afán de preservar y expandir la raza, la criadora e investigadora salteña llegó a “exportarla” a EEUU. El año pasado envió a Pou, un pila andino muy bonito, a la casa de una entrenadora canina en Atlanta, que ya había adoptado antes una perrita pila nacida en Argentina. “Pou viajó para ser pareja de la hembrita. Así que ya hay pilas andinos en EEUU, donde hasta ahora eran desconocidos. El objetivo es obtener un registro inicial en el Kennel Club de EEUU, con lo cual esperamos poder persuadir a la Federación Cinológica Argentina para que reconozcan a nuestra raza”, dijo.
El pila es, de todas las razas caninas, la más dependiente del ser humano. En parte por su piel delicada y mala dentición, que hacen de él una fácil víctima de canes más grandes, y en parte porque necesita abrigo, especialmente en el invierno. No es una raza que pueda sobrevivir independientemente del hombre, es un excelente perro de compañía y es un ícono de nuestra región.
Esos tres factores deberían ser suficientes para salvarlos de la extinción.
“Es chúcaro con extraños y muy cariñoso con la familia”
¿Cómo es el carácter del perro pila?
Normalmente, el pila suele ser muy chúcaro, muy arisco. Los aborígenes los elegían porque era desconfiados con los extraños y muy avisadores. Hay que socializarlos desde el momento en que nacen para que admitan las visitas. Pero con la familia son tremendamente cariñosos. Son muy inteligentes. Entienden y aprenden mucho más rápido que las demás razas. Supongo que por su necesidad de contacto estrecho con el humano, porque si no fuera por nosotros no podrían sobrevivir.
El imaginario popular suele asociar al perro pila con ciertos atributos sanadores, ¿eso es mito?
En general, sí. Antes se lo criaba mucho para calentar las camas y abrigar a los viejitos con reumatismo y a los niños con problemas de resfrío y demás. Es como tener una bolsa de agua caliente garantizada. Son buenos para las personas alérgicas y asmáticas porque no tienen pelos.
¿Precisa cuidados extremos?
Sí, hay que abrigarlos porque padecen mucho el frío. También hay que protegerlos del sol teniéndolos adentro, cubriéndolos o poniéndoles protector. Por el cambio climático, los pilas de colores claros desarrollan cáncer de piel desde muy jóvenes. Incluso están apareciendo pilas negros con cáncer en el lomo.
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